No iba a aceptarlo. Se lo guardaría de la misma forma en que hizo con lo ocurrido 3 meses después del incidente de la fiesta, 3 meses después de que ella se marchara a casa. Nadie nunca tuvo idea, porque eso sólo había quedado entre ella y Thom. La vergüenza y humillación tan grande que sintió cuando creyó que no podía existir algo peor que haberlo encontrado con otra, termino por destruirla. Que equivocada estaba. Thomas se había convertido en la persona más cruel que hubiera conocido jamás y lo peor es que ni siquiera se daba cuenta.
Tres meses después de haber salido en el primer vuelo que encontró disponible, Thomas fue a buscarla. Hizo todo porque lo escuchara y después de muchas negativas consiguió que Regina lo hiciera.
Él expuso la situación, se disculpo y suplico que le perdonara. Se llamo así mismo idiota, le dejo saber que estaba sumamente arrepentido y que haberle fallado era lo peor que pudo haber hecho. Paso varios días buscándola, intentando que ella volviera a sentirse de algún forma cómoda con él.
Regina pareció querer dejar de lado lo ocurrido. No olvidaría nunca el dolor tan grande que le causo, pero no quería seguir pensando en ello y le hacía bien saber que podía volver a hablar y pasar tiempo con él sin sentirse morir. Le hacía falta, le había hecho enormemente falta.
Sin embargo, la situación no quedo allí. Thomas empezó a buscarle más, "SU" Thomas de pronto parecía haber regresado. Pasaba su tiempo con ella y la hacía sentir como si no hubiese un ser en el mundo más especial que ella. Regina se sintió nuevamente plena y feliz. Su corazón parecía reparado y no podía evitar sonreír todo el tiempo. Pensó que quizás se estaba enamorando de nuevo de él, pero no era así, la realidad es que nunca había dejado de estarlo.
Reanudaron su relación, Thomas realmente se desvivía por ella, estaba al pendiente, la cuidaba, la amaba. La complicidad habida entre ellos no parecía haberse visto con nadie jamás. Parecían de nuevo uno. La vida les sonreía.
No fue hasta que un día mientras Regina usaba el computador de Thomas que lo descubrió. Al parecer él había dejado un archivo abierto, ella amaba sus escritos así que empezó a leer curiosa esperando que fuese algo inspirado en ella. Había visto infinidad de documentos para personas realmente especiales para Thomas, pero no recordaba jamás que alguno tuviese su nombre. Este tampoco lo llevaba.
Conforme avanzaba, más confundida estaba. ¿Qué se había perdido? Todas sus frases eran de amor, de dolor. Él lamentaba la perdida de la persona a quien declaraba el gran amor de su vida y por mucho que doliese no llevaba por nombre Regina.
Ese día Thomas regreso ya entrada la noche. Regina seguía tumbada en la misma silla mirando hacia la nada. Se había limitado a apagar el computador, ni siquiera había llorado. Todo dolía y parecía que iba a morir en cualquier momento pero nada sucedía.
Thomas intento acercarse a ella y besarla, pero Regina lo detuvo. La miro extrañado.
- ¿Sucede algo? - Preguntó.
- ...
- Regina, ¿sucede algo?¿mal día? - E intento nuevamente acercarse a ella. Esta vez la chica se puso de pie y camino un poco hasta quedar frente a la ventana, miro hacia afuera y la busco en el cielo, le dedico un suspiro a la luna y entonces habló.
- Sé lo que estas haciendo.- Dijo. Thomas la miro confundido.
- ¿Cómo?
- ¿De verdad? ¿Es posible que seas tan cínico? Por Dios Thomas, quítate la careta.
- Regina... no te entiendo. De verdad, ¿qué paso? ¿a qué se debe esto?
- ¿Has estado escribiendo Thom?
- ¿Cómo?
- ¿Cómo? ¿cómo? ¿cómo? Maldita sea Thomas, dame una sola razón, una sola para no odiarte. Dime que tu estupidez te hizo equivocarte y escribir su nombre en lugar del mío cuando hablabas del amor de tu vida. Miénteme más, con un maldito demonio, pero hazlo bien.
- Regina... yo.
- ¿Cómo pudiste? ¡Dios! ¿Cuántas veces más Thomas? ¿Cómo puedes venir y jugar conmigo de esta forma aún sabiendo que te amo? ¿Cuándo te he hecho yo daño? ¿Por qué me merezco esto? ¿Por qué? No soy tu maldito premio de consolación, antes que cualquier otra cosa soy tu mejor amiga. Esto no se le hace a un amigo. Esto no se le hace a nadie. Ni a la peor persona del mundo, ni a la peor persona Thom.- Apenas pudo terminar la frase las lágrimas empezaron a brotar. Todas aquellas lágrimas que por horas se mantuvieron lejos amenazaban con inundar su casa ahora mismo.
- Regina...
- No puedo, de verdad... ya no puedo. Sólo márchate y por favor si aún te queda algo de corazón. Si realmente sabes lo que es el amor y queda algo de él en ti no vuelvas a buscarme jamás. No quiero volver a verte. Considérame muerta y ni siquiera te tomes la molestia de presentarte en el funeral.
- Lo siento. En verdad lo siento Regina.
- No me basta y por desgracia yo ya no te creo.- Abrió la puerta y lo miró mientras salía. No volvería a verlo, no hasta ese día en aquella cafetería.
domingo, 9 de marzo de 2014
sábado, 25 de enero de 2014
006
Se levanta de la cama y se dirige al cuarto de baño, mira su reflejo en el espejo y le dedica una sonrisa torcida, han pasado 4 años, 4 años en los que juro no volver a sufrir por él, 4 años haciendo lo posible por salir adelante a pesar de todo. Tardo tanto en poder volver a estar en paz consigo misma, en aprender a vivir de nuevo sin estar molesta con ella por seguirlo amando y ahora de pronto venía él de nuevo con su estúpido porte y mandaba al carajo toda la entereza de la que se había valido por estos últimos 4 años. ¿Cómo era posible? ¿Cómo después de tanto tiempo su corazón se había dejado inquietar por su sola presencia? Le seguía amando tanto como lo hacía aquel día en que tomo el primer vuelo que encontró de nuevo a su casa y por más que se dijera que no era así, ese golpeteo en su pecho venía a hacerle saber lo equivocada que se encontraba al creer que lo había superado.
Bajo a la cocina y se preparo un café, tenía algunos deberes de la escuela por sacar... se sentó en la mesa con todos sus papeles y encendió el ordenador. Al realizar la búsqueda de los documentos que necesitaba, lo encontró. Ese pequeño documento que había escrito a lo largo de estos años. Solía hacerlo antes, de hecho, eso tuvo mucho que ver en que Thomas y ella se conocieran y empezaran a intercambiar palabras, sus escritos tuvieron mucho que ver en el proceso y quizás fue eso también, lo que hizo que la pasión de Regina por escribir textos y textos se fuera junto con su relación. Apenas había podido escribir algunos párrafos en todos estos años y estaba todo allí, en el documento sobre el que acababa de hacer clic. De título "Separación: 6 meses después" y era así mismo como empezaba.
Separación: 6 meses después.
Me he mantenido al margen de todo aquello que me llevara directamente a recordarle, no ha sido fácil, sin embargo. El dolor sigue fuerte aquí en mi pecho, atacando todas y cada una de mis noches, recordándome en los pocos momentos que logro conciliar el sueño, que todo esto en verdad ha ocurrido. Imágenes se agrupan en mi cabeza, destrozando mi alma.
Por el día, no soy sino una chica anestesiada, el dolor logra calmarse, mas no se marcha del todo. Me he saturado de actividades que no me den tiempo de pensarle, ya casi nadie pregunta por él, jamás se enteraron de lo ocurrido. Jamás lo harán. Espero un día todos puedan disculparme, por haber huído así, por aún ahora no ser capaz de enfrentarlo, por ser tan cobarde y no atreverme a hablar de lo sucedido. Por a pesar de estos 6 meses seguirlo amando con todo mi ser, aún cuando cada noche los recuerdos me matan una y otra vez.
1 año.
Un año ha transcurrido, parece mentira. ¿Cuánto podemos querer a alguien, de todas maneras? Aún quedan huellas de él en mi piel, aún siento el hueco dentro de mi desde que nos separamos. No lo merecía, en verdad, no lo merecía. O tal vez sí, por creer tan ciegamente en él, por pensar que no me lastimaría. El dolor sigue presente y aún hay ocasiones en las que alguna pesadilla interrumpe mi sueño y rompo en llanto. Pero esta es la realidad, de verdad sucedió y él... no esta más.
2 años
Ha resultado bastante complicado seguir, conforme pasa el tiempo me siento más presionada a dejarle ir, a que no ocupe más espacio en mis pensamientos, a no sentir más su ausencia, pero eso no ocurre. No lo hace y entonces ya no sé si lo que siento es coraje, desesperación o tristeza. Puedo decir sin embargo, que por fin acepte el hecho de que no formara más parte de mi vida, que jamás volverá, que esta historia tuvo final y que pase lo que pase, nada lo cambiara.
Sé ahora, que aún si el día de mañana él volviera a mi, yo no sería capaz de apostar de nuevo por un nosotros, porque no se supone que debía hacerlo aquella vez cuando iniciamos lo nuestro en primer lugar. No me arrepiento de lo vivido, hoy sé que supe lo que era amar incondicionalmente y de forma total. Los resultados, fueron sólo parte de las circunstancias, de mi fe ciega y de mi amor por aquel hombre que quizás realmente creyó amarme más de lo que en realidad hacía.
3 años
La tristeza se encuentra cada vez más lejos. Por fin, logre mudarme. No demasiado lejos, pero es un cambio, cambio que necesitaba. Esta vez, puedo estar segura de no haber salido huyendo, simplemente ese ya no era mi lugar. Cuesta trabajo, pero la vida no es sino eso, constantes cambios que enfrentar y al final, te das cuenta que aunque asustan un poco, es lo interesante de la vida. Siempre hay un futuro ahí, uno que por más que planees, va a regalarte sorpresas. Tú decides si son gratas o no. Yo he optado porque lo sean, el dolor sigue presente, sin embargo, no sufro por ello más. Voy de a poco y paso a paso. Y el sueño... Bueno, ese sueño sigue ahí.
Termina de leer y cierra la ventana. Sonríe pensando en lo irónico de las cosas. Ahora cuando al fin han pasado 4 años, logra tenerlo en frente y su mundo nuevamente se desmorona. Sin embargo, es algo que ni Thom, ni Anthuan, ni nadie tendrían por qué saberlo nunca. Simplemente, porque era algo que ella jamás iba a aceptar ante alguien más.
Bajo a la cocina y se preparo un café, tenía algunos deberes de la escuela por sacar... se sentó en la mesa con todos sus papeles y encendió el ordenador. Al realizar la búsqueda de los documentos que necesitaba, lo encontró. Ese pequeño documento que había escrito a lo largo de estos años. Solía hacerlo antes, de hecho, eso tuvo mucho que ver en que Thomas y ella se conocieran y empezaran a intercambiar palabras, sus escritos tuvieron mucho que ver en el proceso y quizás fue eso también, lo que hizo que la pasión de Regina por escribir textos y textos se fuera junto con su relación. Apenas había podido escribir algunos párrafos en todos estos años y estaba todo allí, en el documento sobre el que acababa de hacer clic. De título "Separación: 6 meses después" y era así mismo como empezaba.
Separación: 6 meses después.
Me he mantenido al margen de todo aquello que me llevara directamente a recordarle, no ha sido fácil, sin embargo. El dolor sigue fuerte aquí en mi pecho, atacando todas y cada una de mis noches, recordándome en los pocos momentos que logro conciliar el sueño, que todo esto en verdad ha ocurrido. Imágenes se agrupan en mi cabeza, destrozando mi alma.
Por el día, no soy sino una chica anestesiada, el dolor logra calmarse, mas no se marcha del todo. Me he saturado de actividades que no me den tiempo de pensarle, ya casi nadie pregunta por él, jamás se enteraron de lo ocurrido. Jamás lo harán. Espero un día todos puedan disculparme, por haber huído así, por aún ahora no ser capaz de enfrentarlo, por ser tan cobarde y no atreverme a hablar de lo sucedido. Por a pesar de estos 6 meses seguirlo amando con todo mi ser, aún cuando cada noche los recuerdos me matan una y otra vez.
1 año.
Un año ha transcurrido, parece mentira. ¿Cuánto podemos querer a alguien, de todas maneras? Aún quedan huellas de él en mi piel, aún siento el hueco dentro de mi desde que nos separamos. No lo merecía, en verdad, no lo merecía. O tal vez sí, por creer tan ciegamente en él, por pensar que no me lastimaría. El dolor sigue presente y aún hay ocasiones en las que alguna pesadilla interrumpe mi sueño y rompo en llanto. Pero esta es la realidad, de verdad sucedió y él... no esta más.
2 años
Ha resultado bastante complicado seguir, conforme pasa el tiempo me siento más presionada a dejarle ir, a que no ocupe más espacio en mis pensamientos, a no sentir más su ausencia, pero eso no ocurre. No lo hace y entonces ya no sé si lo que siento es coraje, desesperación o tristeza. Puedo decir sin embargo, que por fin acepte el hecho de que no formara más parte de mi vida, que jamás volverá, que esta historia tuvo final y que pase lo que pase, nada lo cambiara.
Sé ahora, que aún si el día de mañana él volviera a mi, yo no sería capaz de apostar de nuevo por un nosotros, porque no se supone que debía hacerlo aquella vez cuando iniciamos lo nuestro en primer lugar. No me arrepiento de lo vivido, hoy sé que supe lo que era amar incondicionalmente y de forma total. Los resultados, fueron sólo parte de las circunstancias, de mi fe ciega y de mi amor por aquel hombre que quizás realmente creyó amarme más de lo que en realidad hacía.
3 años
La tristeza se encuentra cada vez más lejos. Por fin, logre mudarme. No demasiado lejos, pero es un cambio, cambio que necesitaba. Esta vez, puedo estar segura de no haber salido huyendo, simplemente ese ya no era mi lugar. Cuesta trabajo, pero la vida no es sino eso, constantes cambios que enfrentar y al final, te das cuenta que aunque asustan un poco, es lo interesante de la vida. Siempre hay un futuro ahí, uno que por más que planees, va a regalarte sorpresas. Tú decides si son gratas o no. Yo he optado porque lo sean, el dolor sigue presente, sin embargo, no sufro por ello más. Voy de a poco y paso a paso. Y el sueño... Bueno, ese sueño sigue ahí.
Termina de leer y cierra la ventana. Sonríe pensando en lo irónico de las cosas. Ahora cuando al fin han pasado 4 años, logra tenerlo en frente y su mundo nuevamente se desmorona. Sin embargo, es algo que ni Thom, ni Anthuan, ni nadie tendrían por qué saberlo nunca. Simplemente, porque era algo que ella jamás iba a aceptar ante alguien más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)